Al Oeste del Mar de Galilea, en el desfiladero conocido como Cuernos de Hattin (Qurun-hattun) tiene lugar una batalla entre el ejército cruzado, formado principalmente por contingentes Templarios y Hospitalarios, a las órdenes de Guido de Lusignan rey de Jerusalén, y Reinaldo de Chatillon, contra las tropas del sultán de Egipto, Saladino. Ambos ejércitos cuentan con unos 17.000 efectivos cada uno, pero al finalizar el día, el general Saladino habrá vencido a los ejércitos cruzados y por la noche Guy de Lusignan será hecho prisionero, al igual que Reinaldo de Chatillon, el peor enemigo de Saladino. Como éste ha prometido, le corta la cabeza él mismo. A continuación, Saladino se dirigirá con su ejército de más de 70.000 hombres, a asediar Jerusalén, defendida por Balian de Ibelin, donde llegarán a un acuerdo para que los cristianos puedan abandonar la ciudad con la promesa de no ser atacados por las tropas sarracenas. Por eso, se considera la batalla de los Cuernos de Hattin como el detonante de la pérdida de Jerusalén a manos sarracenas. Todo ello dará pie a que el año siguiente se convoque en Occidente la Tercera Cruzada, que estará encabezada por el rey Ricardo Corazón de León de Inglaterra.
Viene al mundo en la ciudad de París (Francia) el que será Rey de Francia desde 1223 hasta su muerte en 1226, Luis VIII, de la dinastía de los Capetos.