Juana de Arco es quemada la hoguera por herejía. Juana llevó a los franceses a una serie de victorias militares sobre los ingleses. En julio de 1429, Reims, fue conquistada y Carlos VII fue coronado rey, con Juana arrodillada a sus pies. En 1430, mientras lideraba otra campaña militar contra los ingleses, soldados borgoñeses la capturaron vendiéndola posteriormente a los ingleses, que la sometieron a juicio por herejía. En Rouan, fue condenada a arder en la hoguera hasta la muerte. Será canonizada por la Iglesia Católica en 1920.