Llegan los primeros destacamentos turcos cerca de la ciudad bizantina de Constantinopla, que ya se encuentra preparada y abastecida al máximo posible, destruidos los puentes sobre el foso que bordea la ciudad, y con las murallas en perfecto estado, ya que han sido reconstruidas de la mejor manera posible, e inspeccionadas a fondo por el mismo Giustiniani. Al llegar los primeros turcos este día se producen algunos enfrentamientos porque el emperador ordena varias salidas del ejército bizantino, pero al ver que los enemigos cuentan con innumerables efectivos, los destacamentos vuelven a encerrarse en el interior de la ciudad amurallada comenzando de este modo el asedio de Constantinopla, que durará hasta que la ciudad caiga el 29 de mayo. El 5 de abril llegarán los cuerpos principales del ejército turco, comandados por el mismísimo sultán Mohamed II.
Tras dos meses de asedio y lucha desigual, cae Constantinopla (la urbe más grande de la Turquía actual). 200.000 hombres al mando del monarca Mehmet II asaltan la ciudad defendida por 7.000 soldados. La caída de la ciudad modificará radicalmente la relación de fuerzas imperante en el mundo.
Álvaro de Luna, favorito del rey Juan II de Castilla, es degollado públicamente en Valladolid (España) por orden del monarca, al ser acusado del asesinato de Alonso Pérez de Vivero (Contador Mayor del Rey).