En España, al morir el rey Fernando el Católico, y por lo escrito en su testamento, su hija Juana de Castilla, conocida como Juana la loca, hereda la Corona de Aragón, aunque varias instituciones de la Corona aragonesa no la reconocen como tal en virtud de la complejidad institucional de los fueros.
Mediante Real Cédula, fray Bartolomé de las Casas resulta nombrado Consejero General de todas las autoridades de Indias, que poco a poco irá gestando su idea de un método de evangelización civilizadora, respetuosa del indio, de su lengua y de su propia cultura.
Fallece en Madrigalejo (Cáceres, España), Fernando II rey de Aragón, más conocido por Fernando el Católico, rey consorte de Castilla, que reinó también bajo el nombre de Fernando V. Esposo de la reina Isabel I de Castilla, por cuyo reinado conjunto sobre las dos coronas serán conocidos ambos como los Reyes Católicos.