La Asamblea rusa debate un nuevo Código, elaborado con la colaboración del zar Alejo de formación humanista, que estará vigente hasta entrado el siglo XIX.
Tiene lugar la toma de la ciudad de Drogheda (Irlanda) por tropas comandadas por Oliver Cromwell con el fin de sofocar la rebelión monárquica irlandesa. Cromwell manda ejecutar a todo el que se haya en la ciudad y ordena quemar la iglesia de San Pedro, en la que se ha refugiado la población civil. Tras este salvaje acto, así como la toma de la ciudad de Wexford unos días más tarde, casi toda Irlanda quedará en manos inglesas.
En Inglaterra, el enfrentamiento entre el Parlamento y el rey Carlos I, que había intentado imponer una monarquía absolutista, concluye con la decapitación de éste en Londres, acusado de alta traición contra Inglaterra.