En Londres (Reino Unido) y con el fin de defender los principios de la fraternidad, tolerancia, caridad y el libre desarrollo de la personalidad humana, se constituye la primera gran Logia masónica del mundo. La Iglesia perseguirá a los masones acusándolos de prácticas demoníacas.
En la ciudad de Lisboa, nace Pedro III de Portugal, cuyo ascenso al trono se producirá cuando su esposa sea coronada en 1777 a la muerte de su padre José I. Nunca participará en los asuntos de gobierno. Morirá en 1786, y toda su familia deberá partir al exilio en Brasil cuando las tropas napoleónicas invadan el territorio luso en el año 1807.