En España, el rey Felipe V abdica a favor de su hijo Luis, a través de un comunicado que dirige al Consejo de Estado en el que manifiesta su deseo de descanso tras 22 años de reinado, aprovechando que su hijo ha llegado a una edad competente para llevar la corona. Casi con seguridad, sus auténticas razones son las esperanzas de poder ocupar el trono de Francia, una vez muerto el duque de Orleáns, al estar gravemente enfermo Luis XV.
Es España, es proclamado rey Luis I, sin haber cumplido los diecisiete años. El pueblo le acoge con una explosión de júbilo y le llaman el "Bien Amado", sin sospechar que su reinado sólo durará seis meses al morir de viruela en agosto.
En Madrid (España) se celebra por primera vez una reunión de las Cortes, con la participación de representantes de los antiguos reinos españoles, a excepción de Navarra que conserva sus propias cortes.
En la ciudad polaca de Torún, son ejecutados el alcalde y otros nueve funcionarios luteranos culpados de descuido del deber por un tumulto ocurrido entre protestantes y católicos que se saldó con la destrucción del Colegio Jesuita de la ciudad. Estas ejecuciones dañará la reputación de Polonia como tolerante religiosa.
En Madrid, España, fallece Luis I de Borbón a los 17 años, a causa de la viruela. Su padre Felipe V, que abdicó en su hijo el 10 de enero, es repuesto en el trono.