Sube al trono imperial ruso, con el nombre de Catalina II, la princesa alemana Sofía Federica Augusta de Anhalt-Zerbst, casada desde 1745 con el emperador Pedro III. Durante su reinado, Rusia iniciará una de las épocas más brillantes de su historia.
En Rusia, Catalina II asume el cargo de emperatriz como sucesora de su marido Pedro III, asesinado en un complot. Catalina intentará una europeización del país, y otorgará a la nobleza un puesto relevante que hasta ese momento no ha tenido. Fracasará en su intento de crear un código con las ideas de Montesquieu, y en 1773 tendrá que hacer frente a una contienda con los campesinos, por la nefasta situación social en que se hallará sumida la población rural. Será considerada una mujer inteligente, culta, sagaz, muy hábil, apasionada y con una vida privada un tanto peculiar. Cultivará una gran amistad y comunicación con los grandes ilustrados franceses como Diderot, Montesquieu o Voltaire.
Muere en París (Francia) el Abad Nicolas Louis de Lacaille, astrónomo francés que se dedicó a la catalogación de estrellas y dio nombre a 15 constelaciones.