En Roma, tras haber sido proclamado emperador hace tan sólo 86 días, miembros de la guardia pretoriana asesinan al emperador Pertinax, que les ha denegado un donativo. Los pretorianos subastarán el título de emperador vacante. El senador Didio Juliano lo comprará convirtiéndose en el nuevo emperador, lo que derivará en una breve guerra civil en la que finalmente consiguirá imponerse Septimio Severo. Según parece, Pertinax fue así llamado por el empeño que puso en cuanto pretendió durante su breve reinado.