En la Batalla de Tzirallum (actual Turquía), el emperador Valerio Liciniano Licinio, vence a las tropas del emperador Maximinio y unifica todo el imperio romano de oriente. A partir de este momento el imperio pasa de triarquía a diarquía y queda dividido entre Licinio, en Oriente, y su cuñado Constantino en Occidente.