Los Vándalos, Alanos y Suevos cruzan el Rhin, iniciando la invasión de la Galia. El general romano Estilicón no reacciona al estar guerreando en Oriente contra Alarico, por lo que centenares de miles de bárbaros camparán a sus anchas por la Galia, lo que finalmente derivará a que en 410, Alarico saquee Roma durante seis días, siendo la primera vez en 800 años que un ejército extranjero tome la mencionada ciudad. A partir de entonces, los bárbaros despedazarán poco a poco el Imperio.