Tras la derrota de Montiel (España) y estar sitiado en el castillo de la citada localidad, Pedro I el Cruel de Castilla es asesinado a manos de su hermano bastardo, Enrique de Trastamara, ayudado por el frances Bertrand du Guesclin, con lo que concluye la guerra civil iniciada en 1356 entre él y Pedro IV el Ceremonioso de Aragón.