Tres años después de que Gonzalo de Alvarado, siguiendo órdenes de su hermano Pedro, fundara El Salvador, capital de la actual República que lleva su nombre, y la tuviera que abandonar en 1526 debido a una sublevación de los pueblos indígenas, en el día de hoy, expedicionarios españoles e indígenas de origen tlaxcalteca y mexica, al mando de Diego de Alvarado, apaciguan los ánimos caldeados de los indígenas salvadoreños que viven en lo que actualmente se conoce como "Ciudad Vieja" al sur de Suchitoto, y refundan la ciudad.
El sultán Solimán II el Magnífico fracasa en su intentona de apoderarse de la ciudad de Viena por la fuerza de las armas, aunque consigue imponer sus condiciones de paz. Hasta aquí llegará el límite de expansión del imperio turco.