En Francia, la nobleza y la burguesía, con intereses claramente opuestos e imposibles de conciliar, rompen su alianza para acabar con el ideal absolutista de Richelieu, con el cardenal Mazarino y con el sometimiento de la monarquía.
En Londres (Inglaterra), Oliver Cromwell promulga el Acta de Navegación, ley proteccionista que determina que las mercancías procedentes de Asia, África y América sólo pueden llegar a Inglaterra en barcos ingleses y, sólo los buques ingleses están autorizados a exportar a los territorios de ultramar. Esta medida conducirá a las guerras navales anglo-holandesas que se desarrollarán de 1652 a 1674.