En Carres (Francia) un soldado asesina al emperador romano Marco Aurelio Antonino Basiano, apodado "Caracalla" de forma sarcástica por el pueblo romano. Su reinado se caracterizó por las medidas populistas, entre las que cuenta el llamado Edicto de Caracalla de 212, mediante el cual se concedió ciudadanía romana a todos los habitantes libres de las provincias, con el fin de acrecentar la unidad política del Imperio y elevar los ingresos fiscales.