En Montevideo, Uruguay, cerca del mediodía y sin mediar declaración de guerra, barcos ingleses y portugueses atacan la ciudad. La primera andanada es respondida por las baterías de tierra, desarrolládose un violento combate, con graves daños para ambas partes. Los buques llevan las de perder y tras cuatro horas de duelo artillero, la nave capitana "Lord Clive", se incendia. Los atacantes abandonan sin tomar la ciudad.
Se pone fin a la guerra de los Siete Años (que se inició para establecer el control sobre Silesia y por la supremacía colonial en América del Norte y en la India) con la paz de París entre Portugal y Gran Bretaña, por un lado, y Francia y España por otro. Por este acuerdo Francia y España salen perjudicadas al sufrir pérdidas coloniales a favor de Inglaterra. España tiene que ceder a Inglaterra la Florida, las colonias al este y sureste del Mississippi y la isla de Menorca. España recibe de Francia la parte occidental de Luisiana y de Inglaterra la devolución de la isla de Cuba y Filipinas, ocupadas durante la guerra.
Austria, Prusia y Sajonia, sellan la Paz de Hübertusburgo que marca el final de la Guerra de los Siete Años, por medio de la cual Prusia se anexiona la región de Silesia. Con ello Prusia se convierte en gran potencia europea bajo el mandato de Federico II el Grande, que saldrá con una posición claramente robustecida.