Fernando VII, el Deseado, regresa a España, desde su exilio dorado en Francia, pasando por Gerona, tras autorizarle la vuelta Napoleón. Vuelve con un programa nada reformador y lleno de fórmulas antiguas. El nepotismo y la corrupción se impondrán en su gestión y en la camarilla de su gobierno. Los que anhelaban su regreso tendrán tiempo de arrepentirse.
Tras varias semanas en que las victorias de la coalición antifrancesa han comenzado a ser habituales, comenzando por España, de donde los franceses han sido desalojados, y continuando por la misma invasión de Francia, en el día de hoy los aliados culminan su avance con la entrada triunfal en París y la abdicación del mismísimo Emperador Napoleón seis días después. Tras esta derrota militar, el que fuera mayor soberano europeo quedará confinado en la isla de Elba, si bien sólo hasta febrero de 1815, fecha en la que logrará recuperar el poder tras escapar de su destierro.
En París (Francia) Luis XVIII, hermano de Luis XVI, es coronado rey al presentar Napoleón I su abdicación al gobierno provisional de un país ocupado por las tropas triunfantes de los aliados. Con él, regresan a Francia costumbres que parecían desterradas: rígida etiqueta cortesana y una intromisión, no disimulada del monarca, en los asuntos de gobierno.
Napoleón llega a su exilio forzado a la isla de Elba, acordado en el Tratado de Fontainebleau, tras abdicar el 11 de abril bajo presión de sus mariscales y sufrir la humillación de mantener su título de Emperador, pero restringido a la pequeña isla de Elba. Once meses más tarde abandonará la isla para iniciar el periodo llamado de los "Cien Días" que culminará con su derrota definitiva en la batalla de Waterloo (Bélgica, 18 de junio de 1815) frente a las tropas británicas dirigidas por el Duque de Wellington y el ejército prusiano de von Blücher.
Mes y medio después de volver a España, Fernando VII firma un decreto por el que declara nulos y sin ningún valor ni efecto la Constitución de 1812 y los decretos de las Cortes. Además declara reo de lesa majestad a todo aquel que trate por escrito, de palabra o de hecho, de restablecerlos.
Tras cuatro días de batalla en las aguas frente a la ciudad de Montevideo, actual Uruguay, las fuerzas navales de los patriotas argentinos al mando de Guillermo Brown, logran la victoria total contra los restos de la escuadra realista española. El triunfo de Brown en este combate traerá aparejada la caída de Montevideo en poder de las fuerzas sitiadoras, el 23 de junio de este mismo año.
Tras más de un año de estar sitiadas por tierra y mar, las fuerzas españolas capitulan en Montevideo (actual Uruguay) ante las tropas del Gobierno de Buenos Aires, mandadas por Carlos María de Alvear.
Cerca de las cataratas del Niágara (EE.UU.), tropas británicas comandadas por el general Phineas Riall frustran una invasión de Canadá por una fuerza de EE.UU., dirigidas por el general Jacob Brown, en la Batalla de Lundy's Lane, durante la Guerra de 1812.
En Roma (Italia), el papa Pío VII restablece la compañía de Jesús, que en 1773 fue suprimida por Clemente XIV debido a las presiones españolas, francesas y portuguesas.
Tras años de disputas, la colonia holandesa de Ciudad del Cabo (Sudáfrica), se cede a Gran Bretaña por una indemnización de seis millones de libras esterlinas. A partir de entonces se enviarán muchos colonos desde Inglaterra a El Cabo para equilibrar la mayoría de población holandesa y para imponerse a los feroces cafres.
Inspirada en la Constitución francesa de 1793 y en la española de 1812, y redactada por un congreso insurgente bajo la protección del cura Morelos, en Apatzingán (México) se proclama la primera Constitución mexicana que nunca llegará a ponerse en práctica debido a la victoria de las tropas realistas.
Entra en Francia para ocultarse, Francisco Espoz y Mina, antiguo guerrillero, al fracasar en su intento de tomar la ciudad de Pamplona para clavar allí la bandera de la libertad y restablecer la Constitución de 1812 y poder hacer frente al absolutismo despótico de Fernando VII.
En Gran Bretaña, el periódico The Times, que se está editando desde 1788, se imprime por primera vez en una modernísima y rápida impresora de cilindros, cuyo corazón es una moderna máquina de vapor.
En la ciudad de Gante (Bélgica) Estados Unidos y Gran Bretaña firman el Tratado de Gante, poniendo fin a la guerra anglo-estadounidense de 1812. El Tratado establece que todos los territorios ocupados sean devueltos al país que se hallase en posesión de ellos antes del comienzo de las hostilidades. No se adopta ninguna decisión con respecto a las cuestiones polémicas por las que se ha originado el conflicto, pero se propone la creación de comisiones conjuntas para negociar entre los dos países la disputa sobre los límites de las colonias británicas en Canadá. Los asuntos relativos a las fuerzas navales que van a permanecer en los Grandes Lagos y los relativos a derechos de pesca, se aplazan para futuras reuniones. Este acuerdo marcará el declinar de la dependencia americana de Europa, a la vez que estimulará un sentimiento nacionalista en EE.UU.
En Priomújino (Rusia), nace el revolucionario y escritor ruso Mijail Alexandrovich Bakunin, que elaborará la teoría del anarquismo, como camino para lograr la abolición de cualquier forma de autoridad gubernamental.
Nace en Reus (España) Juan Prim y Prats, militar progresista que en 1869, durante el gobierno provisional, asumirá la Presidencia del Gobierno. Morirá en atentado en 1870.
En el asilo para locos de Charenton (Francia) fallece el marqués de Sade, escritor francés que, por su vida licenciosa se pasó casi toda su existencia en prisión.