En Nueva Inglaterra (actual EE.UU.), y en un esfuerzo sin precedentes por asegurar el futuro espiritual e intelectual de la comunidad, la Gran Corte de la Colonia de la Bahía de Massachusetts aprueba una dotación de 400 libras destinada a la edificación de una escuela de educación superior en New Towne. Ante el temor generalizado de dejar a las próximas generaciones bajo el cuidado de un clero iletrado cuando nuestros actuales ministros fallezcan, las autoridades coloniales dan luz verde a este ambicioso proyecto que formará a los futuros líderes de la fe puritana. Con esta histórica resolución, la colonia planta la primera semilla de la erudición en estas tierras, desafiando al desierto americano con la promesa de la alta cultura y el saber teológico. (Hace 390 años)